Cuando una obligación tributaria fue gestionada por un profesional, la resolución sancionadora debe analizar de forma individual la conducta del contribuyente y la documentación del encargo.

La doctrina de la confianza razonable

Varias sentencias de Tribunales Superiores de Justicia recogen el mismo criterio. Cuando un contribuyente encarga la gestión de sus obligaciones tributarias a un profesional y confía razonablemente en que este cumplirá, la Administración no puede limitarse a imponer una sanción sin analizar ese hecho. Tiene que explicar por qué, a pesar de haber delegado en un profesional, el contribuyente actuó con negligencia.

La sentencia más clara es la del TSJ de Andalucía (Sevilla), de 21 de octubre de 2019.

Nada se dice de la confianza razonable que puede generar de estar actuando lícitamente el encargar la gestión de los tributos a estos expertos y colaboradores con la Hacienda, cuya confianza no puede quedar defraudada mediante la imposición de una sanción sin concretar la culpa de quien así actúa.

STSJ Andalucía (Sevilla), 21/10/2019, rec. 100/2017, PDF completo

No tiene que ser un asesor fiscal

Un argumento habitual de la Administración es que el profesional no era un asesor fiscal "oficial". Pero hay sentencias que aplican el mismo criterio a otros profesionales.

En 2023, el TSJ de Andalucía anuló una sanción por falta de ingreso de IVA cuando la contribuyente había encargado la gestión del pago del impuesto a una notaría, no a un asesor fiscal.

Según el comentario de Fiscal Impuestos, no hay culpa cuando la obligada encarga a una notaría la gestión del pago del impuesto y la notaría, conocedora del derecho tributario, liquida el ITP en lugar del IVA.

STSJ Andalucía, 24/10/2023 (ECLI:ES:TSJAND:2023:13598), Comentario con extractos

Lo que pesa en estas sentencias es que se encomendó la gestión y que era razonable confiar en la competencia del profesional. El mismo razonamiento puede plantearse con gestores administrativos u otros profesionales a los que se encargó la gestión tributaria.

Reaccionar rápido también cuenta

Según el mismo comentario, una sentencia del TSJ de Galicia tuvo en cuenta, además, la reacción del contribuyente ante el error del profesional.

La contribuyente encargó la gestión a la notaría, hizo provisión de fondos para el impuesto y corrigió con rapidez al descubrir el error, y la sentencia excluyó la responsabilidad sancionadora.

STSJ Galicia (NFJ091917) , Citada en comentario

Es decir, si cuando descubriste el error regularizaste voluntariamente, hiciste provisión de fondos o tomaste medidas para corregirlo, eso refuerza tu posición.

Qué tienes que demostrar

Para que esta defensa funcione, necesitas acreditar tres cosas.

  1. El encargo existió. Contrato de servicios, facturas del asesor, correos electrónicos con instrucciones, transferencias de honorarios. Cualquier prueba de que delegaste la gestión a un profesional.
  2. Actuaste de buena fe. Lejos de desentenderte por completo, confiaste razonablemente en que el profesional al que pagabas haría su trabajo.
  3. Reaccionaste ante el error. En cuanto detectaste el problema, regularizaste, pagaste, o intentaste corregir la situación. Si dejaste pasar meses sin hacer nada, la defensa se debilita.

Lo que hago

Mi informe de responsabilidad profesional documenta todo lo anterior, junto con la relación con el profesional negligente, los errores cometidos, la buena fe del contribuyente y el nexo causal entre la negligencia del asesor y el perjuicio económico sufrido. Ese informe es la base de la reclamación al profesional y puede aportarse como prueba cuando se discute la culpabilidad en la sanción de Hacienda.

Referencias

  • Art. 179.2.d) LGT · Causas de exclusión de responsabilidad por infracciones tributarias
  • STSJ Andalucía (Sevilla), 21/10/2019, rec. 100/2017, PDF
  • STSJ Andalucía, 24/10/2023 (ECLI:ES:TSJAND:2023:13598), Comentario
  • STSJ Galicia (NFJ091917), Citada en comentario anterior
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